Endodoncia en Bogotá

Tratamos el interior del diente para aliviar el dolor, controlar la infección y ayudarte a conservar tu pieza dental.

¿Qué es una endodoncia?

La endodoncia, también conocida como tratamiento de conducto, es un procedimiento que se realiza cuando la parte interna del diente está inflamada, infectada o dañada.

Durante el tratamiento se retira el tejido afectado del interior del diente, se limpian y desinfectan los conductos y finalmente se sellan para evitar que vuelvan a contaminarse.

El objetivo es eliminar la causa del dolor y conservar el diente natural siempre que sus condiciones lo permitan. Después de la endodoncia, el diente debe restaurarse para recuperar su forma, resistencia y función.

Nuestros pacientes

El caso de Felipe

Felipe llegó a Odontoface con dolor intenso y sensibilidad en una muela. Después de realizar la valoración y estudiar el estado del diente, identificamos una lesión en su parte interna y realizamos el tratamiento de conducto necesario para conservarlo.

En este caso trabajamos en:

¿Cuándo puedes necesitar una endodoncia?

Una valoración puede ser necesaria cuando presentas:

  • Dolor intenso al morder o masticar.
  • Sensibilidad al frío o al calor que permanece después de retirar el estímulo.
  • Dolor espontáneo, especialmente durante la noche.
  • Inflamación o sensibilidad en la encía.
  • Una pequeña protuberancia o salida de pus cerca del diente.
  • Una caries profunda.
  • Un diente fracturado o agrietado.
  • Cambio de color en un diente.
  • Dolor en un diente que ha recibido un golpe.
  • Molestias en un diente que ya tuvo tratamiento de conducto.

Estos síntomas pueden tener distintas causas. La valoración clínica y las imágenes diagnósticas permiten determinar si realmente necesitas una endodoncia u otro tratamiento.

¿Cómo se realiza un tratamiento de conducto?

Valoración y diagnóstico

Revisamos tus síntomas, examinamos el diente y utilizamos las imágenes necesarias para conocer el estado de la raíz y los tejidos cercanos.

Anestesia local

Aplicamos anestesia local para trabajar la zona y reducir la sensibilidad durante el procedimiento.

Acceso al interior del diente

Realizamos una abertura controlada para llegar a la zona afectada y acceder a los conductos de la raíz.

Limpieza y desinfección

Retiramos el tejido inflamado o infectado y limpiamos cuidadosamente el interior de los conductos.

Sellado de los conductos

Una vez limpios, los conductos se rellenan y sellan para proteger el interior del diente.

Restauración del diente

Después del tratamiento, el diente necesita una restauración definitiva. Dependiendo de cuánto tejido haya perdido, puede requerir una resina, una incrustación o una corona.

FAQ

Preguntas frecuentes

01.
¿La endodoncia y el tratamiento de conducto son lo mismo?

Sí. Ambos términos se utilizan para nombrar el procedimiento que trata el tejido afectado en el interior del diente.

El tratamiento se realiza normalmente con anestesia local. Durante el procedimiento no deberías sentir dolor, aunque puedes notar presión o movimiento. Después es posible tener sensibilidad o molestias temporales mientras la zona se recupera.

Depende del diente, del número de conductos y del nivel de infección. Algunos casos pueden tratarse en una cita, mientras que otros necesitan más de una sesión para limpiar, desinfectar y sellar correctamente el diente.

Cuando el diente puede restaurarse y conservarse, la endodoncia permite mantener la pieza natural. La extracción puede ser necesaria cuando el daño es demasiado grande o el diente no tiene posibilidades razonables de recuperación. La decisión debe tomarse después de valorar cada caso.

La inflamación o infección puede continuar avanzando y causar más dolor, inflamación o daño en los tejidos que rodean la raíz. En algunos casos, retrasar el tratamiento puede reducir las posibilidades de conservar el diente.

El diente puede quedar más vulnerable, especialmente cuando ha perdido mucha estructura por una caries o fractura. Por eso es importante completar la restauración definitiva indicada y evitar masticar alimentos duros con ese diente mientras tenga una restauración temporal.

Un diente tratado puede mantenerse durante muchos años cuando el procedimiento, la restauración y los cuidados posteriores son adecuados. También necesita controles y buena higiene, igual que los demás dientes. En algunos casos pueden aparecer nuevos problemas y ser necesario valorar un retratamiento.

No todos los dientes necesitan el mismo tipo de restauración. La decisión depende de la ubicación del diente y de la cantidad de estructura que conserve. Los dientes posteriores o muy debilitados pueden necesitar una restauración que aporte mayor protección.

¿Tienes dolor dental o te recomendaron un tratamiento de conducto?

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